La Movilidad llegó para quedarse

Hay un episodio en la historia de la tecnología que marca un antes y un después. Se trata de la llegada del iphone y su tienda de aplicaciones que representó un quiebre tan grande como la creación del teléfono en su tiempo.

Según datos de Pew Research Center, actualmente un 43% de la población mundial tiene teléfonos inteligentes. En el caso de Chile, el uso de estos dispositivos alcanza el 65% y en Corea del Sur el 88%. Y el impacto no solo se refleja en el mercado, sino que también en el día a día de las personas. Con aplicaciones para hacer deporte, comer o incluso poder trabajar.

Con el aumento del uso de smartphones, los trabajadores empezaron a usar múltiples aplicaciones entre ellas el correo corporativo, acceder a webs y a comunicarse con herramientas de mensajería móvil como WhatsApp para tratar temas de trabajo. Con este nuevo cambio de paradigma las empresas han adoptado tendencias como el “BYOD” sigla en inglés de “Bring your own device” o “trae tu propio dispositivo” que consiste en que los trabajadores utilicen sus propios equipos electrónicos para realizar sus labores.

Para la implementación de esta tendencia, es importante que las organizaciones tengan políticas claras, en donde se involucre a todos los usuarios, para instaurar controles de acceso a la información y se cree conciencia en las personas, ya que se vuelve necesario resguardar los datos que contienen estos dispositivos a través de herramientas que permitan por ejemplo un bloqueo o un borrado remoto del equipo en caso de que algo ocurra.

Un aspecto fundamental en la adopción de políticas BYOD es la concienciación y formación de los usuarios en distintas dimensiones: desde la utilización y securización de los dispositivos, a la concienciación del uso para que reducir los riesgos de phishing, instalación de malware y cualquier otro engaño orientado a la obtención de contraseñas, vulneración de la seguridad y privacidad que pueda poner en riesgo la información.

En resumen, que los empleados utilicen sus propios dispositivos para el trabajo es algo que tiene que estar controlado: la implantación del BYOD no puede dejarse a la espontaneidad, sino que debe ser planificada y recogida en Políticas de seguridad diseñadas específicamente para cada empresa.

Juan Pablo Saavedra
ACMP, CCSK, MCP, CISM, ISO 27001:2013 Lead Auditor
Specialist Networking & Security